¡Su punto de partida!

Introducción

Pensando

La etapa del “pensar” en un divorcio, es como abrir un libro de colorear, se escogen los colores que se quieren, alegres o grises según el estado emocional de la relación. Se piensa entre darse por vencido, luchar por salvar el matrimonio o simplemente no hacer nada. En esta etapa, el pensar en darse por vencido suena como la solución mas fácil, porque como con el libro de colorear,  lo pinta con los colores que se tiene a la mano. Pero puede que los colores de tristeza, soledad y rencor no sean los mejores ni los más justos. Hay que tener en cuenta que debe tomar el tiempo necesario para pensar en las posibles alternativas, antes de entrar en el proceso de un divorcio. Sólo usted puede decidir si el divorcio es la mejor opción o la única opción. El matrimonio es muy importante para ser desechado sin una buena lucha por salvarlo. La verdad es que un mal planificado divorcio podría fácilmente teñir esos colores alegres de una forma permanente y puede que más tarde se pregunte si pudo hacer algo más por salvarlo.

Aun así, hay casos como el de la violencia doméstica o infragante infidelidad donde la decisión no debe hacerse esperar. Cuando una pareja se divorcia, ésta pasa por dos procesos, está el proceso legal que puede ser simple o complicado (contencioso) y luego el divorcio “real”, ese que tiene que ver con los sentimientos, la inseguridad y el volver a rehacer la vida. Este último es el más difícil, porque lo mismo podría durar unos días como también una vida. Muchas personas nunca vuelven a restablecer un balance en sus vidas después de un divorcio.

Durante esta etapa pensamos en qué fallamos. ¿Qué pudimos hacer diferente? ¿Por qué hemos estado alejados o descuidados? ¿Será lo mejor o estamos tomando decisiones muy apresurados? ¿Será mejor darnos por vencidos? ¿Escapar cada uno por su propio camino? Tenga en cuenta que habrá veces cuando dos personas se van alejando al integrarse demasiado en sus propios problemas o comienzan a no apreciar a su compañero(a). Estas son situaciones donde la comunicación entre la pareja puede realmente dar sorprendentes resultados. Que no nos motive las estadísticas (5 de cada 10) o el decir “todos lo están haciendo”, sepa usted que nadie realmente gana en un divorcio.

Hay tantas razones para querer escapar, pero hay muchas más para luchar por un verdadero amor. Hay muchas razones para salvar un matrimonio y mantener unida una familia. ¿Le hás dado oportunidad al dialogo? ¿Hás escuchado atento(a)? ¿Tienes la capacidad de perdonar? ¿O, se ha conformado con el pensamiento del “gran escape”, en vez del amor que una vez lo unió a su pareja? ¿Le hás dado oportunidad a un tercero, que intervenga entre los dos? ¿Hás sido sincero(a) en expresar lo que quieres? ¿Hás reconocido que hay hábitos que no cambian y discusiones que giran alrededor de boberías? ¿Que la infidelidad no tiene que ser un fin y que la “Barbie” es solo de Mattel?

Si se encuentras pensando en divorciarse, en esta sección tendrá accesible artículos que tratan de temas desde volver a comenzar, hasta saber como reconocer cuando sí tiene mérito el seguir el camino hacia un divorcio.