Raúl tenía un excelente trabajo y una hermosa esposa. También tenía una sensual amante en su área de trabajo. Su mundo le parecía perfecto hasta que exploto el bochinche, su jefe se entero y Raúl fue despedido de su trabajo. Así de fácil perdió a su hermosa esposa y al poco tiempo estaba luchando por no caer en la cárcel. Finalmente, pagar la exuberante pensión que le reclamo su esposa lo llevo a la quiebra. Aunque los nombres han sido cambiados la historia es muy real. Es triste ver como se destruye un matrimonio por una infidelidad pero si le añades también perder el trabajo el resultado es aun más sombrío. Les pregunto; ¿Realmente vale la pena el vivir una aventura prohibida en el área del trabajo? ¿Será que hay algo de necesidad en todo lo prohibido y mientras más peligroso mas motiva a que se exploren las posibilidades del reto?
Pienso que todo surge de la necesidad y la oportunidad. No se requiere ser un científico para determinar que los hombres son fáciles. ¿Necesito abundar más? Podría abundar sobre la siquis del hombre y que lo motiva pero basta decir que lo que obtiene es la oportunidad de algo nuevo (somos muy simples). Tengo una amiga que dice que solo nos falto el rabo. En cuanto a la necesidad el típico ejemplo es la mujer a quien no le prestan atención en el hogar y encuentra en su compañero de trabajo un hombro donde llenar esa ausencia. Así que en cierta manera la infidelidad surge de una necesidad causada por el hombre y una oportunidad aprovechada de nuevo por el hombre. No digo que los hombres son los únicos culpables pero en cierta manera muchas veces están a ambos lados del puente.
Las condiciones que motivan a llevar esa aventura al área del trabajo son aún más sorprendentes. De acuerdo a una reciente encuesta de Spherion/Harris Interactive de entre 1,500 empleados 40% han tenido algún tipo de romance en el área de trabajo. Este alto porciento se debe mucho a que vemos a nuestros colegas a diario y pasamos largas horas compartiendo juntos en las buenas y las malas. En el trabajo escondemos los malos hábitos que solo dejamos a ver en el hogar. Podríamos decir que el área del trabajo es el ambiente perfecto para que surja esa oportunidad. Es también el más peligroso ya que cumple con la necesidad del hombre al proveerle la oportunidad de alcanzar lo prohibido y peligroso. En cierta manera el ambiente laboral de nuestra época fomenta la necesidad y oportunidad que nos dirige hacia la infidelidad. Lo cierto es que por el camino dejamos de cumplir nuestras promesas, las de dar y las de agradecer lo que tenemos. Encontramos en la infidelidad la adrenalina que nos hace sentir vivos. Pero nada de esto justifica el perderlo todo por alguien que al final puede terminar siendo igual o peor que la pareja que ya tenemos… pero ese tema lo traigo una próxima vez.

Lo de necesidad y oportunidad… sad but true. Aunque a veces comienza así y se convierte en algo no tan simple.
Lo de igual o peor…. muy fuerte!!!